Cuando la billetera virtual se vuelve una trampa: tasas que duplican la deuda y un Estado que empieza a ponerles límites
Créditos digitales cada vez más usados para llegar a fin de mes, condiciones que se descobren en el extracto y un Régimen de Refinanciación que promete una salida a tasa fija. Defensores del consumidor en Neuquén advierten sobre letras chicas casi usureras y cobranzas hostigadoras, y recomiendan actuar antes de que la deuda pequeña se vuelva impagable.

Son las diez de la mañana en una oficina del centro de Neuquén y María Ester, de 53 años, se acomoda en una silla con un celular en la mano y un paquete de capturas de pantalla. Me cuenta que durante meses pidió créditos a una billetera virtual para completar la compra del súper y pagar una parte del gas, y que nunca terminó de leer el contrato. El problema, dice, fue que cuando quiso refinanciar lo adeudado descubrió que lo que iba a ser un préstamo chiquito ya se había transformado en una bola de nieve. La escena se repite, según me confirman en la Dirección de Protección al Consumidor, en una proporción que alarma: el índice de morosidad en Argentina ronda el 20 por ciento, casi cinco veces el promedio de los países vecinos, que se ubica entre el 4 y el 5 por ciento.
Letra chica, intereses y la trampa de la deuda chica
El mecanismo que describen los funcionarios consultados es siempre el mismo: la billetera virtual publicita una tasa razonable, atractiva, competitiva; el usuario activa el crédito con un par de clics, firma en pantalla y recién en el extracto aparecen los cargos extra, los intereses punitorios y las condiciones que no había leído. Para entonces la deuda original ya es otra, más alta, y regularizarla parece imposible. Pablo Tomasini, titular de la Dirección de Protección al Consumidor, fue muy directo al calificar a las tasas de las fintech como casi usureras para los ciudadanos, y al advertir que las condiciones contractuales no siempre están escritas de manera clara, lo que deja al consumidor en una posición de extrema vulnerabilidad.
El trasfondo lo pone Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén, cuando recuerda que los salarios, las jubilaciones y los ingresos de trabajadores independientes y pequeños comerciantes vienen perdiendo contra la inflación en los últimos años. Frente a esa pérdida sostenida del poder adquisitivo, las familias no tienen otra que recurrir al crédito digital para gastos básicos, y ahí se arma el combo perfecto: una deuda que arrancó chiquita se va agrandando producto de los intereses, y cuando te querés acordar tenés un lío bárbaro, resumió el funcionario con una frase que bien podría ser el lema de miles de hogares argentinos.
“Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro.”Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén
Una salida concreta: el Régimen de Refinanciación a tasa fija
- Préstamos de hasta 50 millones de pesos, con una tasa fija anual del 35 por ciento, muy por debajo de lo que cobran las billeteras virtuales en condiciones regulares.
- Está pensado para que las familias puedan salir del ciclo de deuda sin que los intereses sigan acumulándose mes a mes.
- Tomasini lo calificó como una tasa muy accesible, diría blandísima, una herramienta que apunta a descomprimir el bolsillo y no a apretarlo.
- El trámite se canaliza a través de la Dirección de Protección al Consumidor, donde también se pueden denunciar prácticas abusivas.
La otra cara del problema que atienden en la Dirección es la de las cobranzas. Cuando el deudor deja de pagar, empiezan a sonar los teléfonos, llegan mensajes a cualquier hora y aparecen promesas de acuerdos que muchas veces no se cumplen o que empeoran la situación. Tomasini fue terminante: esa conducta no está permitida, y si una empresa hostiga, amenaza o propone condiciones abusivas, la persona puede juntar las capturas de pantalla y presentarse a iniciar un reclamo formal. La clave, dicen los especialistas, es no naturalizar el acoso ni aceptar cualquier propuesta con tal de zafar, porque una firma de más puede significar meses o años de obligaciones nuevas.
Prevenir antes que lamentar
Desde el organismo remarcan que no alcanza con reaccionar cuando la deuda ya explotó: también hay que prevenir. Una vez que se sale del rojo, lo más importante es no volver a financiar gastos cotidianos con billeteras virtuales, porque cada crédito nuevo reabre la puerta del ciclo. Por eso insisten en leer la letra chica antes de aceptar, comparar tasas reales entre plataformas y entender que un clic puede comprometer ingresos futuros. María Ester se levanta de la silla con sus capturas de pantalla bajo el brazo y un número de trámite en el celular. Me dice que ojalá le hubiera servido esta nota hace un año, cuando todavía pensaba que con pedir chiquito no pasaba nada. La realidad, me confirman desde la Dirección, es que casi siempre pasa.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

8 claves que pueden reducir el riesgo de enfermedades del corazón

ANMAT: así será la implementación de las nuevas reglas para la importación y exportación de alimentos

