Viernes, 25 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕

El Quijote Noticias

Cuando las canciones dicen lo que la gente calla: la propuesta de La extraordinaria playlist de Zoey llega para quedarse en la memoria

La serie de dos temporadas rescata el poder de la música popular para revelar lo que los personajes no se animan a decir y se vuelve una invitación a repensar los vínculos

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos · 25 DE SEPT DE 2026 · 2 min de lectura

Hay una frase vieja del rock que dice que la música es el lenguaje del alma, y pocas veces esa idea se vuelve tan literal como en La extraordinaria playlist de Zoey, la serie que durante dos temporadas convirtió las emociones más escondidas en números musicales con arreglos de Hollywood y con la voz de artistas que todos llevamos en el oído. La propuesta, que se mueve con naturalidad entre la comedia romántica, la fantasía y los lazos familiares, parte de una premisa tan sencilla como poderosa: su protagonista, Zoey Clarke, empieza a escuchar lo que sienten las personas que la rodean transformado en canciones, y ese repertorio enorme que va de The Beatles a Taylor Swift, pasando por Queen, Cyndi Lauper, Billy Joel y David Bowie, se vuelve la banda sonora interior de amores, peleas, secretos y reconciliaciones que, de otro modo, quedarían encerrados para siempre.

Lo más interesante, y lo que a mí me atrapó desde el primer capítulo, es que la serie no usa la música como decoración ni como mero capricho nostálgico: la necesita porque sus personajes no se animan a hablar. Un compañero de trabajo que oculta su enamoramiento, una hermana que no sabe cómo pedir ayuda, un padre que teme perder a alguien querido: cada uno canta en la cabeza de Zoey lo que calla con la boca, y ahí entran los temas conocidos para traducirlo en un lenguaje que el espectador reconoce al instante.

Un don que también es un problema

Porque saber lo que siente el otro no alcanza para resolver nada, y ahí está lo humano del planteo. Zoey recibe información que no buscaba y se topa con emociones para las que no está preparada, y la serie se toma en serio esa incomodidad: una charla de oficina puede terminar en una revelación inesperada, un encuentro familiar puede destapar un duelo largamente postergado, y la protagonista aprende, a los tumbos, que acompañar no es lo mismo que tener la respuesta correcta en el momento justo.

A mí, que vengo siguiendo series musicales desde que era una cuestión casi de nicho, me conmovió especialmente el lugar que la historia le da al vínculo entre Zoey y su familia, sobre todo cuando aparecen el miedo a perder a alguien y la dificultad de sostener al que está sufriendo. La serie no esquiva el dolor, pero tampoco lo convierte en melodrama barato: lo envuelve en arreglos cuidados y en letras que ya forman parte de la memoria colectiva, y ahí encuentra su verdadera extravagancia.

  • Dos temporadas completas, ideal para una maratón de un fin de semana sin compromiso de seguir.
  • Un repertorio que cruza generaciones: desde The Beatles y Queen hasta Taylor Swift y Billy Joel, pasando por Cyndi Lauper y David Bowie.
  • Un punto de partida original: las emociones de los personajes se escuchan como canciones en la cabeza de la protagonista.
  • Un equilibrio poco habitual entre comedia romántica, fantasía y conflictos familiares reales.
AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo