Viernes, 25 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕

El Quijote Noticias

El fin del acuerdo con México reconfigura el ingreso de autos al país y deja en suspenso a varios modelos

La caída del esquema de libre comercio dejó afuera del beneficio a vehículos que venían sin arancel. Marcas suspendieron embarques y estudian alternativas de abastecimiento; el 35% es un costo de importación y no un traslado directo a la lista.

NC
Norberto CattaneoCampo y producción · 25 DE SEPT DE 2026 · 2 min de lectura

El vencimiento del Acuerdo de Complementación Económica 55, el pasado 18 de marzo, cambió las condiciones para una porción sensible del mercado automotor argentino: los vehículos producidos en México que hasta entonces ingresaban sin pagar derechos de importación quedaron alcanzados por el arancel extrazona del 35 por ciento, un salto que varias marcas decidieron no absorber y que, en los hechos, interrumpió el flujo de embarques hacia el país. La transición tuvo una excepción acotada: las unidades despachadas antes de esa fecha mantuvieron el beneficio al cruzar la frontera, de modo que entre abril y mayo continuaron llegando algunas partidas ya embarcadas, incluidas entregas atadas a planes de ahorro. Después, el volumen se redujo y la oferta quedó a la espera de definiciones empresarias.

Modelos alcanzados y casos exceptuados

  • Nissan Versa, Sentra y la pickup Frontier, con ingresos previstos desde julio.
  • Volkswagen Taos, Tiguan y Vento.
  • Ford Bronco Sport y Maverick.
  • Honda ZR-V.
  • Kia K3 y K4 sedán.
  • Chevrolet Silverado y RAM 2500.
  • BMW y Audi, junto con el Kia K4 GT Line, ya pagaban el 35% porque su contenido local no alcanzaba el umbral exigido; para ellos no hay cambio de tratamiento.

El ACE 55 funcionaba como una llave que permitía intercambiar vehículos nuevos entre ambos países sin pagar aranceles, con un tope anual de 773 millones de dólares. Al caducar, la llave se cerró y las unidades afectadas pasaron a tributar el arancel común extrazona del 35 por ciento, un porcentaje que la información disponible no asocia de manera directa con subas confirmadas en las listas de precios al público. Se trata de un costo en la operación de importación que cada terminal puede intentar absorber, trasladar parcialmente o derivar hacia un esquema de aprovisionamiento distinto.

En las terminales, la reacción inmediata fue suspender embarques y abrir una etapa de análisis. No todas evalúan lo mismo: algunas estudian desviar producción hacia otras plantas de la región para sostener el volumen hacia Argentina, otras negocian con el Gobierno nacional eventuales excepciones y un tercer grupo observa cómo se reacomodan los precios relativos frente a modelos de origen brasileño o europeo que ya tributaban aranceles diferentes. Para los compradores, el cuadro se traduce en demoras en entregas, versiones discontinuadas y una mayor dependencia del stock disponible en concesionarios.

La lectura técnica del cuadro es prudente: el 35 por ciento es un componente de costo y no, por sí solo, una suba del 35 por ciento en el precio final. El impacto dependerá del peso del arancel dentro del precio total, del margen de cada marca, del tipo de cambio y de la estrategia comercial. En un mercado donde la oferta mexicana era relevante para segmentos medianos y pickups, la interrupción obliga a repensar el abastecimiento en un año en el que la industria local intenta recuperar niveles de producción y exportación.

NC
Norberto CattaneoCampo y producción

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo