El final abierto de "Prácticamente magia 2" reabre el debate sobre una tercera entrega
La secuela dirigida por Susanne Bier deja varios arcos sin cerrar, sobre todo el de Gillian, y abre la puerta a una nueva película con las hermanas Owen otra vez en el centro de la escena.

"Lo que hacemos con el tiempo es lo que finalmente nos define" decía Stephen Hawking, y a esa idea parece aferrarse "Prácticamente magia 2" ("Practical Magic 2" en su título original), la esperada secuela que llega casi tres décadas después del estreno de la primera entrega en 1998, cuando yo era todavía una adolescente fascinada por las hermanas Owen y que ahora, ya con varias décadas más encima, vuelve a sentarse frente al cine con la misma curiosidad de entonces y, si me lo permiten, con una pizca más de cautela. La película retoma la historia de Sally y Gillian Owens, interpretadas nuevamente por Sandra Bullock y Nicole Kidman, y lo hace en un momento donde la franquicia vive un revival inesperado gracias a las plataformas de streaming, que fueron sumando público nuevo a lo largo de los últimos años y que en buena medida explican por qué Warner y la productora se animaron a pedirle a Susanne Bier ("Serena", "Bird Box") que se sentara en la silla de directora para esta continuación.
La trama arranca con una amenaza concreta y bastante física para tratarse de una historia de hechiceras: la aparición de Tom Bailey, un pariente lejano sin poderes mágicos que quiere apoderarse del libro de hechizos de la familia para ajustar cuentas personales, y a quien las Owen terminan neutralizando con un conjuro colectivo que, hay que decirlo, funciona casi como un exorcismo familiar con velas y mucha voluntad. Ese eje más cercano al thriller sobrenatural convive con el conflicto más íntimo de la película, que se resuelve en paralelo y en Massachusetts, donde Frances descubre que la única manera de romper la maldición que pesa sobre las mujeres Owen, esa condena que lleva a morir a los hombres que aman, es mediante un sacrificio personal que ella elige hacer y que termina provocando el despertar de Gideon, el novio de Kylie que permanecía en coma.
Lo que se resuelve y lo que queda en el aire
- La amenaza de Tom Bailey se cierra con la intervención conjunta de Sally, Gillian y el resto de la familia, que lo neutralizan antes de que concrete su plan sobre el libro de hechizos.
- La maldición que pesa sobre las mujeres Owen se rompe recién cuando Frances decide sacrificarse, y ese gesto es lo que finalmente despierta a Gideon, el novio de Kylie que estaba en coma.
- Las integrantes más jóvenes del clan, incluida la propia Kylie, empiezan a descubrir sus poderes, pero recién en los últimos minutos de la película y sin demasiado tiempo para explayarse.
- Sally retoma su vida amorosa de la mano de Ian, un personaje nuevo que aparece en esta entrega y al que todavía no vimos del todo en acción.
- Gillian, en cambio, queda con un arco emocional más abierto, con decisiones tomadas pero con consecuencias que la película deja sugeridas más que contadas.
- El llamado "negocio familiar" que identifica a las Owen, esa tienda que es casi un personaje en sí misma, sobrevuela la trama pero sin que se termine de definir quién lo lleva adelante ni cómo se proyecta hacia adelante.
Ese cóctel de resoluciones y zonas grises es, a mi entender, lo que vuelve a la película un producto raro, pensado para contentar a la audiencia nostálgica que la vio en los noventa pero también para dejar la puerta entreabierta a una tercera parte, y no lo hace con un cliffhanger clásico al estilo Marvel sino con algo más sutil, casi de la manera que lo hacía el cine de los años noventa, donde el final sugería un después más que mostrarlo, lo cual es una decisión que respeto profundamente y que también me deja un poco intranquila porque uno quisiera ver a Gillian del todo en paz, no solo a medias, y porque el negocio de las Owens, esa tienda de la que dependen económicamente las protagonistas, merecía un par de escenas más para entender qué va a pasar con él. La película cierra sin escena poscréditos, detalle menor pero relevante para los fans más detallistas, y se apoya en un contexto de mercado donde la primera entrega encontró una segunda vida en streaming, lo que hace pensar a cualquiera que las plataformas, más que los números de la taquilla inicial, terminaron siendo las grandes aliadas de este regreso.
“A veces uno tiene que soltar lo que ama para que lo amado pueda vivir, y esa es exactamente la decisión que toma Frances en el clímax de la película.”Frances Owens, interpretado por Stockard Channing en "Prácticamente magia 2"
Mi recomendación, si todavía están dudando, es bien concreta: váyanla a ver al cine, porque las actrices están espléndidas, la química entre Bullock y Kidman sigue intacta después de casi treinta años, y porque la película se banca ese final abierto que incomoda a los espectadores más ansiosos pero que también honra el espíritu de la original, que nunca fue una saga de resoluciones limpias sino de hermanas aprendiendo a quererse a pesar de la sombra de una maldición familiar, y si les pasa como a mí, van a salir del cine queriendo una tercera parte casi tanto como ellas mismas querían dejar de pelearse con sus hermanas durante toda la película.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Expedición 33 de Clair Obscur: Ajustes Imprescindibles en la Habilidad Suprema

Malas noticias para fans del UCM: Elizabeth Olsen no volverá por ahora como la Bruja Escarlata

"Terrifier 4" revelará el mayor misterio de Art the Clown en una historia tan impactante como perturbadora.
