La serie que le puso palabras a la mente de los asesinos y nadie pudo superar en Netflix
A casi cinco años de su última temporada, Mindhunter sigue siendo la serie más inquietante del catálogo: dos agentes del FBI y una psicóloga que se sentaron frente a los criminales más peligrosos de Estados Unidos para aprender a pensar como ellos.

Yo recuerdo el primer episodio como si lo hubiera visto anoche: dos agentes del FBI recorriendo una carretera, un cuerpo en la banquina y una pregunta que cambia todo. "¿Cómo se hace esto?", le pregunta Holden Ford a su compañero Bill Tench mientras miran la escena del crimen. Esa incomodidad frente a lo que no se entiende es exactamente el motor de Mindhunter, la serie que David Fincher produjo para Netflix y que todavía no tiene rival dentro del catálogo de thrillers psicológicos de la plataforma.
Una premisa que incomoda sin mostrar una gota de sangre
Mindhunter transcurre a finales de los años setenta, cuando el perfilado criminal todavía no existía como disciplina. Los agentes Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany) viajan por Estados Unidos entrevistando a asesinos en serie convictos con un objetivo tan simple como revolucionario: detectar patrones de comportamiento que permitan anticipar futuros crímenes. La serie no necesita persecuciones ni escenas gore para generar tensión: le alcanza con una mesa, dos sillas y un criminal que cuenta lo que hizo con la misma calma con la que uno cuenta un recuerdo de la infancia. Esa incomodidad silenciosa es su mayor hallazgo.
Criminales reales y un equipo protagonista que sostiene la serie
Ed Kemper, el Hijo de Sam y Charles Manson son algunos de los personajes que aparecen en la ficción y que están basados en criminales reales. Los actores que los interpretan logran que un cuarto sin ventanas resulte más amenazante que cualquier tiroteo callejero. El trío protagonista lo completa Anna Torv como Wendy Carr, una psicóloga que introduce métodos más sistemáticos y equilibra la dinámica entre los dos agentes. La relación entre los tres evoluciona a lo largo de los episodios con una consistencia que no es habitual en el género.
- 19 episodios repartidos en dos temporadas, estrenadas en 2017 y 2019.
- Una tercera temporada quedó sin producirse: Netflix y Fincher no llegaron a un acuerdo para continuarla.
- Aun incompleta, la serie funciona como un ciclo cerrado, sin tramas abiertas que frustren al espectador.
- El rigor histórico se combina con una atmósfera opresiva que marca cada escena.
Por qué sigue siendo referencia, casi cinco años después
Para los que buscamos series que trabajen la psicología de sus personajes con la misma atención que le dedican a la trama, Mindhunter sigue siendo una referencia difícil de igualar. Yo la recomiendo siempre que alguien me pide algo distinto dentro del catálogo de Netflix: es de esas series que, una vez que las viste, te cambian la forma de mirar cualquier otro thriller criminal. Si conocen alguna que se acerque a ese equilibrio entre investigación y profundidad psicológica, los leo.
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