Miércoles, 26 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

El Quijote Noticias

PortadaTurismo

La tortilla de papas que conquistó la cocina sin freír nada: tres caminos para aligerarla

Hay una manera de comerse una tortilla dorada, jugosa y llena de sabor sin que la sartén se inunde de aceite. Te cuento los tres trucos que probé en casa y cuál me cambió la merienda.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana · 26 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura
waftg

Me acuerdo de la primera vez que vi a mi madre volcar la mezcla en la sartén: el ruido del aceite caliente, las papas chorreando, el olor que llenaba toda la cocina. Esa imagen, durante años, fue la tortilla de papas para mí. Hasta que un domingo, cansada de sentirme pesada después del almuerzo, decidí buscarle la vuelta. Lo que descubrí es que se puede mantener el sabor y la textura de siempre reemplazando la fritura profunda por una cocción previa más amable: horno, vapor o microondas, con un breve salteado en aceite de oliva como toque final. Te lo cuento como lo viví, paso por paso, para que este fin de semana te animes a probar.

El horno: clásico y rendidor

Esta fue la primera opción que probé y la que más se parece a la tradición. Corté las papas en cubos chicos, las acomodé en una asadera, las rocié con un hilo generoso de aceite de oliva y las llevé al horno a temperatura media-alta, unos 200 grados, hasta que estuvieron tiernas y apenas doradas en los bordes. La contra que encontré es que, si uno se descuida, quedan un poco más secas que las fritas. Por eso conviene no estirarse de cocción y retirarlas cuando todavía conservan algo de humedad adentro. Una vez fuera del horno, las pasé por la sartén con una cucharada de aceite para sellar y darles ese puntito crujiente que tiene la versión clásica.

El microondas: la salida rápida para el apuro

Vivo en un departamento chico y la cocina no da para grandes operaciones. Así que el microondas me salvó más de una noche de semana. Algunos modelos traen función específica para papa; en el mío, que es bastante sencillo, bastó con cocinar los cubos en un recipiente tapado con un poquito de agua el tiempo justo para que quedaran tiernos. Aquí hay que estar atentos: si nos pasamos, la textura se vuelve gomosa y la tortilla pierde gracia. El truco es probar a los pocos minutos y cortar la cocción en cuanto la punta del cuchillo entra sin resistencia.

El vapor: la opción que más me conquistó

De las tres, la cocción al vapor fue la revelación. Puse los cubos de papa en la vaporera, sobre la olla con agua hirviendo, y los dejé hasta que estuvieron tiernos pero firmes. La papa, al no tocar el agua, conserva su sabor puro y queda hidratada de manera pareja. Después, como sugiere la receta, agregué una o dos cucharadas de aceite de oliva en la sartén y salteé las papas apenas un minuto. El resultado fue una tortilla increíblemente cremosa, con esa jugosidad que muchos buscan y que la fritura a veces enmascara con tanto aceite.

El paso clave que une a los tres métodos

Sea cual sea el camino elegido, hay un momento que no se puede saltear: el salteado breve en aceite de oliva antes de mezclar con el huevo. Ese instante en la sartén, apenas dos o tres minutos, es el que devuelve el sabor que aporta la fritura profunda y le da a las papas ese borde tostado que hace a la tortilla irresistible. Después, el resto es el de siempre: cebolla salteada si te gusta, los huevos de a uno, sal, pimienta, y a la sartén antiadherente bien caliente. A los cinco minutos, vuelta con ayuda de un plato y al punto que cada uno prefiera, más jugosa o más firme. La sartén antiadherente, ojo, es indispensable: sin ella, ni la papa precocida ni el huevo te van a perdonar.

Para tener en cuenta

  • Los ingredientes son los mismos que en la receta clásica: papas, huevos, sal y, si querés, cebolla.
  • El aceite de oliva se usa apenas para el salteado final y el rociado inicial, nada de abundante.
  • La papa al vapor es la que mejor conserva la humedad natural; la del horno puede resecarse si nos pasamos de tiempo.
  • El microondas es el más rápido pero el más fácil de pasarse de cocción, así que conviene controlar de a ratos.

Te dejo una recomendación para el que se anime a probar este finde: si andás por la zona de Palermo y querés probar una tortilla bien lograda antes de animarte en casa, pasá por la cocina de La Alacena, en Honduras y Scalabrini Ortiz, que abre de martes a domingo de 9 a 20. Sirven una versión que respeta la tradición pero sin ahogarla en aceite, ideal para entender de qué hablamos cuando decimos tortilla liviana. Después, en tu cocina, te aseguro que elijen tu método favorito y no vas a volver atrás. Contame cuál te tienta más, o si seguís fiel a la fritura de siempre: la conversación queda abierta.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo