Matt, Pablo y la pregunta que abre una grieta en el Sur
El documental "Los vencedores" muestra cómo viven los kelpers en la sombra de la base militar más grande de la región y por qué a algunos les cuesta todavía mirar a un argentino a la cara.

Vuelvo a la sala del cine todavía con la sensación de haberme quedado un rato largo en el living de Matt. Y no es una exageración: cuando Pablo Aparo se sentó por primera vez frente a ese terrateniente de las islas Malvinas, en 2020, estaba claro que la cámara no iba a sacarse fácil de la mesa. Matt es de los que hablan de frente, de los que dicen lo que piensan sin pedir permiso, y lo que piensa de la Argentina no es amable. Sin embargo, fue el único que le dijo que sí.
Aparo tiene 40 años, es cineasta y antes de subirse al primer vuelo se hizo una pregunta que parece obvia y no lo es: cómo hacen los 3.500 civiles que viven en las Malvinas para desarrollar su vida cotidiana a pocos kilómetros de una base aérea donde hay, en números comparables, otros tantos efectivos militares de forma permanente. Esa inquietud se transformó en tres viajes: diez días en 2020, después dos estadías en 2023 y 2024 que suman cinco meses en total, siempre con permisos gestionados ante la Administración de Malvinas y con una recepción despareja, porque algunos isleños colaboraron y otros directamente le pidieron que apagara la cámara o que no pasara de cierto lugar.
Una granja en medio de las montañas
El eje del documental es la convivencia entre Aparo y Matt en una estancia grande, perdida entre las montañas, donde el cineasta argentino terminó durmiendo la misma tarde en que le dieron el OK. En ese paisaje se cocina la película: la rutina del campo, las ceremonias, los bares del pueblo, las charlas largas con whisky mediante y, claro, la guerra de 1982, esa sombra que nunca se va del living.
Uno de los momentos más tensos del filme ocurre cuando los dos van juntos al Salón de la Pradera del Ganso, el sitio donde el Ejército argentino mantuvo encerrados a los isleños durante varias semanas en mayo de 1982, entre ellos al propio Matt y a su familia. La presencia de un argentino provocó que varios asistentes se levantaran y se fueran. La escena duele porque no hace falta explicar mucho: la memoria tiene piernas, camina y se va.
Lo que casi no se cuenta del continente
- Isleños que abrieron galpones después del cese del fuego hallaron donaciones de ropa de invierno y alimentos enviadas desde la Argentina para los soldados propios, que habían pasado frío sin recibirlas.
- Aparecen cartas que soldados argentinos escribieron a los propios kelpers, en inglés elemental, pidiendo comida o abrigo.
- El relato se construye desde la vida diaria de los civiles, no desde el campo de batalla, lo que vuelve al documental una excepción dentro del género.
"Los vencedores" se alzó con dos premios en el BAFICI y pasó por el Malba. Ahora puede verse en salas de la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba, aunque conviene chequear la cartelera porque la programación cambia semana a semana. Después de verlo, uno se queda con la pregunta que Aparo dejó flotando antes de irse: ¿cambiaría algo en nuestra imagen de las islas si la contamos desde la mesa de Matt? Yo todavía estoy pensando la respuesta.
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