Viernes, 28 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

El Quijote Noticias

Montevideo cantó hasta las lágrimas para despedir a Rubén Rada, el Negro que nunca se apagó

El Palacio Legislativo abrió sus puertas durante siete horas para recibir a miles de uruguayos y argentinos que llegaron a darle el último adiós al músico que murió a los 83 años, en un velatorio que mezcló llanto, candombe y la alegría que él mismo había pedido para su despedida.

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos · 28 DE AGO DE 2026 · 3 min de lectura
waftg

"Yo no sé si es Blues, yo no sé si es Blues, pero lo que yo toco es Rada, baby, y a nadie le viene mal". La frase pertenece a uno de los temas más queridos del Negro Rubén Rada y volvió a sonar este jueves en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo de Montevideo, donde miles de personas se acercaron a despedir al músico uruguayo fallecido el miércoles 26 de agosto a los 83 años, tras un mes de internación por una neumonía bilateral. El velatorio abrió a las 14.00 y se extendió hasta las 21.00, con una fila que ya aguardaba en las inmediaciones antes de que se levantaran las puertas del histórico edificio sobre la Avenida del Libertador.

La jornada tuvo la liturgia que el propio Rada había pedido para su adiós, según contó el presidente Yamandú Orsi, que decretó duelo oficial y participó de la ceremonia: "Esto no para. Nosotros somos medio apagaditos; él era para arriba. Alegría, alegría". El mandatario recordó el vínculo personal que lo unía al músico y mencionó anécdotas que pintan la dimensión internacional del artista, como una actuación en Corea o el hábito de los militares uruguayos desplegados en el Congo de cerrar la jornada escuchando Mi país, ese tema que en mi casa también sonó miles de veces y que sigue siendo, para cualquiera que haya cruzado alguna vez el Río de la Plata, una especie de segundo himno compartido.

Cantos alrededor del féretro

Alrededor de las 16.00, un grupo de músicos argentinos viajó especialmente para sumarse al homenaje. León Gieco, Natalia Oreiro y Ricardo Mollo se encontraron con los tres hijos de Rada, con su esposa Patricia Jodara y con el compositor Jorge Nasser para cantar Blumana frente al féretro. Después sonó Muriendo de plena, y las voces del salón se fueron sumando de manera espontánea, con palmas marcando la clave del candombe, ese ritmo que el Negro llevó siempre consigo como bandera y que volvió a envolver la ceremonia en un clima de comunidad que, créanme, es imposible de explicar si no se vivió.

El sepelio está previsto para este viernes 28 de agosto. El cortejo partirá a las 11.00 desde la esquina de Isla de Flores y Santiago de Chile, en el barrio Palermo, donde Rada dejó buena parte de su vida, y se dirigirá al Cementerio del Norte. Por ahora no hay mayores precisiones sobre el recorrido, aunque se espera una convocatoria tan multitudinaria como la del velatorio, que volvió a confirmar algo que quienes lo vimos tantas veces en vivo ya sabíamos: que la música de Rada no entiende de generaciones ni de fronteras, y que mientras haya un Río de la Plata de por medio, va a seguir sonando.

Para recordar al Negro en casa

  • Blumana, el blues montevideano que Rada popularizó en los años setenta y que anoche volvió a cantarse a cappella en el Legislativo.
  • Mi país, la canción que according to Orsi escuchaban los soldados uruguayos en el Congo y que sigue siendo un himno compartido del Río de la Plata.
  • Muriendo de plena, el tema elegido para cerrar el canto colectivo alrededor del féretro, con palmas y clave de candombe.
  • El álbum Montevidean (1977), una de las obras cumbre del músico y una buena puerta de entrada para quien quiera conocerlo en serio.
  • La serie documental El Negro Rada, disponible en plataformas, para entender de dónde venía tanta vitalidad y tanto humor.
AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo