Remar sobre el agua colorada: una jornada en kayak por la laguna Setúbal, a la altura de Santa Fe
Desde Arroyo Leyes, la empresa familiar Setúbal Kayak's propone paseos cortos frente al puente, travesías largas por el Delta Superior con almuerzo isleño y un lago artificial para los que se animan por primera vez. Una recorrida para palistas con experiencia y para principiantes de todas las edades.

Cuando uno se para a la vera de la laguna Setúbal y mira hacia el horizonte, lo primero que llama la atención no es el tamaño del agua sino el color: ese tono rojizo, terroso, que parece un cobre viejo apoyado sobre el paisaje. Ahí nomás, en Arroyo Leyes, a unos 30 kilómetros por la ruta provincial 1 desde la ciudad de Santa Fe, la empresa familiar Setúbal Kayak's tiene su base de operaciones y arma la logística para que cualquier persona, con o sin experiencia, pueda meterse en un kayak y empezar a remar.
Tres formatos para tres maneras de disfrutar
Carlos David Busaniche conduce el emprendimiento junto a su familia y propone tres formatos bien diferenciados, pensados para que cada visitante encuentre su medida. Las salidas cortas se desarrollan cerca de la costa urbana, con el puente colgante como referencia visual y la silueta de la ciudad como telón de fondo. Las jornadas largas arrancan temprano, alrededor de las 8, y se extienden hasta la caída del sol: son travesías que recorren el Delta Superior, esa zona donde la laguna se fragmenta en cientos de cauces menores, zanjones con corriente fuerte y pasajes estrechos entre islas con playas de piedra y arena. Y en el medio del recorrido, el equipo prepara una bondiola isleña desmechada para recuperar fuerzas con los pies en la tierra.
- Salidas cortas frente al puente colgante, de pocas horas, ideales para una primera toma de contacto.
- Travesías de día completo por el Delta Superior, con almuerzo isleño incluido y briefing de seguridad previo.
- Lago artificial de aguas calmas para principiantes, chicos y familias, con kayak provisto por la empresa.
- Alquiler del predio con acceso directo a los esteros para quienes quieran quedarse más días en la zona.
Antes de cada salida, los guías se juntan con los palistas para explicar las características del recorrido, las medidas de seguridad y el equipamiento obligatorio, que la empresa entrega en todos los casos. En tierra, la charla incluye advertencias sobre víboras y fauna silvestre en los senderos. En el agua, los avisos apuntan a dos cuestiones concretas: las corrientes más intensas que aparecen al ingresar a ríos internos y los camalotes que a veces bloquean arroyos menores y obligan a rodear o, directamente, a caminar trechos por barrancas barrosas. Nada que no se pueda manejar con información previa y un poco de sentido común.
Un ecosistema único, con su propia lógica
La Setúbal no es una laguna más del litoral argentino. Con sus 32 kilómetros cuadrados de superficie, se extiende desde los arroyos Aguiar y Leyes hasta el Canal de Acceso del puerto santafesino y forma parte del Sistema Paraná. Recibe agua de cursos que bajan desde Brasil y toma ese color rojizo tan característico del Bermejo, mientras que la salinidad le llega desde los arroyos Saladillo Dulce y Saladillo Amargo. El resultado es un cuerpo de agua con nutrientes y biodiversidad propios, distinto de cualquier otro tramo de la costa.
En cualquiera de los recorridos la fauna se convierte en parte del atractivo. Es habitual cruzarse con flamencos rosados, garzas, espátulas, chajás, patos y gallinetas. El carpincho, que había quedado casi desaparecido después de la bajante extraordinaria de la pandemia, empieza a verse de nuevo en la zona. En los campos de las islas pastan caballos y vacas de los puesteros locales, y en determinada época del año las alfombras de irupé en flor le ponen un broche casi irreal al paisaje.
La recomendación para la travesía larga es concurrir en grupos con buena condición física, porque la jornada combina varias horas de remo con tramos de caminata por terrenos irregulares. Para una salida corta o una primera experiencia en el lago artificial, en cambio, no hace falta más que ganas y ropa cómoda. En todos los casos, el punto de partida y de regreso es la base de Setúbal Kayak's en Arroyo Leyes, donde se coordina el horario según la marea, el viento y el nivel del agua. Si andan por Santa Fe y tienen un fin de semana disponible, anoten esta dirección: es una de esas salidas que quedan en la memoria mucho después de haber guardado los remos.
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