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Sangre, colmillos y pantallas: un mapa de las series de vampiros que cruzan géneros, épocas y formatos

De Drácula a Castlevania, pasando por la comedia neozelandesa y el anime japonés, las ficciones televisivas que revisitaron al vampiro en los últimos años ofrecen registros tan distintos como sus modos de hacer temblar —o reír— al espectador.

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Andrea OlivetoCultura y espectáculos · 24 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

“Los muertos viajan rápido”, escribió Bram Stoker en Drácula, y esa velocidad parece haberse contagiado a las adaptaciones que el vampiro viene protagonizando en la pantalla chica. Lo que hace apenas dos décadas era casi un monopolio del Drácula de Bram Stoker, hoy se multiplica en registros tan opuestos como la comedia de situación neozelandesa, el anime de acción derivado de un videojuego ochentoso o el thriller sobrenatural con música incidental de Mike Patton. Recorrer ese mapa es, en buena medida, recorrer las obsesiones que cada época le proyecta al no muerto por excelencia.

Drácula y la raíz literaria

El primer mojón de esta saga moderna lo plantaron Mark Gatiss y Steven Moffat, creadores de la serie Drácula que la BBC lanzó en 2020, con tres episodios de 90 minutos y un elenco encabezado por el danés Claes Bang, acompañado por Dolly Wells, John Heffernan y Joanna Scanlan. Su audacia fue comprimir la novela fundacional del género en un arco que combina horror gótico, humor negro y alguna que otra pulla al pasado británico sin pedir permiso, algo que los propios guionistas reconocieron en entrevistas promocionales: “Queríamos un vampiro que supiera que es un personaje literario y le molestara”. En la misma camada literaria se inscribe NOS4A2, creada por Jami O'Brien a partir de la novela de Joe Hill, con Ashleigh Cummings y Zachary Quinto como protagonistas y una banda sonora a cargo de Mike Patton, ex líder de Faith No More y Mr. Bungle, que prestó su voz gutural a criaturas del universo de Hill.

Comedia, animé y artes marciales

El otro gran polo del mapa es el humor, del que Lo que hacemos en las sombras se volvió referencia ineludible. La serie, nacida del film de 2014 que Jemaine Clement y Taika Waititi filmaron en Wellington, traslada a Staten Island a un triunvirato de vampiros que convive con un familiar humano y disputa poder interno como cualquier oficina. Su elenco estable reúne a Kayvan Novak, Matt Berry, Natasia Demetriou, Harvey Guillén, Mark Proksch y Kristen Schaal, y la particularidad es haber construido temporada tras temporada un universo paralelo donde lo sobrenatural se administra con problemas tan prosaicos como el alquiler o la política interna del clan.

En el lado animado aparece Castlevania, la adaptación del videojuego de Konami de 1986 que el guionista Warren Ellis convirtió en serie de animación para Netflix. Las voces de Richard Armitage, James Callis, Graham McTavish y Theo James acompañan una historia que cruza Drácula con Castlevania III: La maldición de Drácula —el clásico del NES— para narrar la rebelión del Conde contra la humanidad tras la muerte de su esposa. La acción llega a su punto más estilizado en Tokyo Vampire Hotel, escrita y dirigida por el japonés Sion Sono, que imagina una guerra de clanes vampíricos ambientada en Tokio con kung fu, erotismo y una paleta visual que mezcla lo pop con lo sangriento. Ami Tomite, Yumi Adachi, Megumi Kagurazaka y Kaho encabezan un reparto que actúa como si cada plano fuera un videoclip gore.

El terror gótico como puente

Entre un extremo y otro sobrevive Penny Dreadful, la creación de John Logan que entrelazó a Drácula con Dorian Gray, Frankenstein y el doctor Jekyll para revisitar la literatura victoriana en clave adulta. Eva Green, Timothy Dalton, Reeve Carney, Rory Kinnear y Billie Piper componen un elenco que aprovecha el género para hablar de fe, deseo y culpa con la cadencia pausada del folletín decimonónico. El resultado es, a mi juicio, el recordatorio de que el vampiro sigue siendo el mejor pretexto para mirar de reojoo aquello que la sociedad del momento prefiere no nombrar.

  • Si te gusta el terror clásico con humor inglés: Drácula (BBC, 2020), de Mark Gatiss y Steven Moffat, con Claes Bang.
  • Si preferís reírte con los no muertos: Lo que hacemos en las sombras, de Jemaine Clement y Taika Waititi, con Kayvan Novak y Matt Berry.
  • Si querés acción animada: Castlevania, basada en el juego de Konami de 1986, escrita por Warren Ellis y con las voces de Richard Armitage y Graham McTavish.
  • Si te atrae la fantasía oscura con pulso literario: Penny Dreadful, creada por John Logan y protagonizada por Eva Green y Timothy Dalton.
  • Si te seduce el cruce entre anime, kung fu y erotismo: Tokyo Vampire Hotel, de Sion Sono, con Ami Tomite y Megumi Kagurazaka.
  • Si te copa el terror con banda sonora de Mike Patton: NOS4A2, adaptación de Jami O'Brien sobre la novela de Joe Hill, con Ashleigh Cummings y Zachary Quinto.

Si tuviera que elegir por dónde empezar este recorrido, me quedo con Lo que hacemos en las sombras, porque demuestra que un vampiro puede ser aterrador y ridículo en la misma toma, y porque entenderlo ayuda a disfrutar mejor las versiones más solemnes. Después, una tarde de sábado con Castlevania, y recién entonces Drácula en versión Gatiss-Moffat: el orden de menos a más espanto, como un menú que uno se arma a gusto.

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Andrea OlivetoCultura y espectáculos

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