Tres horas bajo la luna de Anatolia: el film que convirtió una búsqueda rutinaria en una experiencia casi religiosa
El director Nuri Bilge Ceylan demoró casi doscientos minutos en narrar la búsqueda de un cadáver perdido en la estepa turca y construyó, con paciencia de orfebre, una de las obras más reconocidas del cine de su país, que ahora se puede ver en una plataforma de streaming.

Leí en algún lugar que el verdadero arte del suspenso consiste en hacerle sentir al espectador el peso del tiempo, y esa frase volvió a mi cabeza mientras atravesaba, fascinado y un poco extenuado, las casi tres horas de Érase una vez en Anatolia, el film que el turco Nuri Bilge Ceylan estrenó en 2011 y que vuelve a estar disponible en una plataforma local, una invitación ideal para revisitarlo o descubrirlo por primera vez. La premisa suena a policial clásico y, sin embargo, no lo es: un fiscal, un médico forense y varios policías salen de noche con el asesino y su cómplice a buscar el cuerpo de la víctima por las estepas, pero los sospechosos no recuerdan dónde lo enterraron porque estaban borrachos cuando lo hicieron. Esa mínima confusión geográfica se transforma, a lo largo de la película, en una expedición casi filosófica.
Una trama simple extendida hasta el agotamiento
Lo que sigue es una travesía larga, polvorienta y frustrada por paisajes casi desérticos. Ceylan, conocido por un cine de ritmo pausado y observación rigurosa de lo cotidiano, lleva esa marca hasta el extremo en esta película: la duración no se justifica por una trama compleja sino por una mirada que prefiere detenerse en los detalles que otros filmes cortan, una pausa antes de hablar, una luz que aparece a lo lejos, el cansancio acumulado en una cara. Las conversaciones que llenan el trayecto parecen triviales en la superficie pero acumulan peso a medida que avanza la noche, los personajes cuentan historias, se distraen, dudan, y la oscuridad del campo turco funciona como un estado de ánimo más que como decorado.
“La angustia que construye no es la del suspenso clásico sino algo más cercano al agotamiento existencial: personas que conviven a diario con el crimen y la muerte, y que van perdiendo la capacidad de mirarse entre sí.”Andrea Oliveto
- Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2011.
- Considerada una de las obras centrales del cine turco contemporáneo.
- Disponible para ver en Filmin.
- Duración aproximada: dos horas y media.
El resultado es un film que incomoda a quien espera aceleración y recompensa a quien acepta sus condiciones. Yo entré expecting a thriller convencional y salí con la sensación de haber acompañado a un grupo de hombres comunes en una noche demasiado larga, arrastrando decisiones que ya no pueden reparar. Si les tiemblan las películas donde no pasa nada visible pero pasa todo, dénle una oportunidad: yo volvería a verla con un buen café, sin celular y con la paciencia como aliada.
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