Vecinos de San Lorenzo Norte juntan manos con la muni para vaciar una casa que ardió debajo de sus propios trastos
Seis camiones y una caja de veinte metros cúbicos retiró el municipio de Neuquén tras un incendio en una vivienda donde se acumulaban años de residuos. Cómo se pide la asistencia y por qué el primer paso es siempre hablar con quien habita el lugar.

Vuelvo con la memoria todavía fresca de aquella madrugada en San Lorenzo Norte, cuando el humo empezó a trepar por los techos y los vecinos salieron a la calle con lo que tenían a mano. Me detengo en la esquina y pregunto, y ahí aparece Marta, de 58 años, que todavía tiene los ojos húmedos: "Nos levantamos con el ruido de los bomberos y mientras unos apagaban el fuego otros pensábamos cómo ayudar a esa familia que vivía rodeada de cosas". Esa escena, esa mezcla de urgencia y de tristeza que se repite cada vez que el fuego se ensaña con una casa donde el tiempo se quedó atascado, es la que me decidió a contar lo que pasó después.
La limpieza que ya se hizo
Cuando el siniestro se apagó quedó al descubierto un panorama que los vecinos venían denunciando desde hacía tiempo: la vivienda estaba colmada de residuos y objetos de toda clase, muchos acumulados durante años. Con la autorización del propietario, el personal municipal de Neuquén se hizo cargo de la limpieza, en una tarea que se hizo en conjunto con familiares y residentes del barrio. El subsecretario de Medio Ambiente, Cristian Haspert, describió el volumen de lo retirado: "Ya se fueron seis camiones llenos de residuos y una caja de 20 metros cúbicos".
Entre los materiales que salieron de la casa había electrodomésticos en desuso, bicicletas, calzado, madera y otros artículos de gran tamaño. Parte de esa madera estaba apilada sobre los techos y ofició de combustible durante el incendio. Haspert explicó que ese tipo de acumulación representa un riesgo concreto tanto para quienes habitan la vivienda como para las casas lindantes, y que actuar a tiempo es una manera de cuidar a todo el barrio.
Cómo se pide la asistencia
- Llamar a la línea 147 del municipio de Neuquén.
- Acercarse a la comisión vecinal del barrio y plantear la situación.
- Si se trata de un familiar, los allegados pueden iniciar la gestión ante el municipio.
- El paso siguiente es una conversación con quien vive en la casa para que acepte la ayuda.
- Finalmente, el propietario debe firmar la autorización de ingreso al domicilio.
El propio Haspert reconoció que no todas las intervenciones terminan en operativo: muchas veces los equipos llegan hasta la puerta y no pueden pasar porque el dueño no concede el permiso. Por eso insistió en que el primer paso siempre es el diálogo, entender la resistencia y, sobre todo, explicar que se trata de un acompañamiento y no de una intromisión. Los residuos retirados se derivan al Complejo Ambiental de la meseta, con lo que la tarea termina de manera ordenada.
En San Lorenzo Norte la Comisión Vecinal movió rápido y comunicó lo ocurrido, ofreció ayuda y se puso a disposición de la familia damnificada. A la distancia, pienso en Marta y en los vecinos que se quedaron haciendo horas extra de voluntad, y en la decisión del municipio de sumarse con camiones y personal. Una casa que se llena de cosas sin que nadie la vacíe termina siendo un riesgo para adentro y para afuera, y la única salida, me parece, es la que se vio ahí: juntar manos, pedir el consentimiento correspondiente y trabajar hombro a hombro hasta que el camión se va lleno y la cuadra respira un poco más tranquila.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Preparativos escolares: armar una mochila con útiles en Neuquén y Río Negro puede superar los $200.000

Adicción al trabajo: cuando la rutina laboral afecta cuerpo y mente

Deficiencia de vitamina D: consejos prácticos para mantener niveles saludables
