La peninsula de los arrayanes canela, a 470 kilometros de Neuquen capital
Una caminata entre cortezas coloradas, el lago que abraza a la montana y el rumor del viento entre el follaje: asi se recorre el Bosque de Arrayanes, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. La guia completa para llegar sin perderse y aprovechar cada hora del dia.

El Bosque de Arrayanes parece dibujado por otra mano. Esta en la peninsula de Quetrihue, sobre el lago Nahuel Huapi, a pocos kilometros de Villa La Angostura, y a unos 470 kilometros de Neuquen capital. Los troncos del arrayan, una especie nativa conocida como Luma apiculata, tienen una corteza lisa que se desprende en pequenas placas y deja al descubierto tonos canela, rojizos y hasta anaranjados, que cambian con la humedad y la luz. Cuando el sol cae a traves del follaje, uno tiene la sensacion de estar parado adentro de una lampara encendida: el bosque se ilumina desde el piso hacia arriba, y el aire se vuelve mas denso, mas perfumado, mas silencioso.
Un ecosistema que no se repite
El arrayan aparece en otros puntos de los bosques andino-patagonicos, pero la concentracion y el porte que alcanza en Quetrihue lo vuelven un paisaje excepcional. Convive con otras especies del bosque andino, y todo el conjunto queda rodeado por las costas del lago. Es decir: uno no va solo a ver un arbol raro, va a meterse en un ecosistema completo, con su flora, su fauna y su ritmo propio. Lo que yo siempre recomiendo es caminar lento, sin apuro, y dejar que el lugar marque el paso.
Dos maneras de llegar, y una tercera que combina ambas
- A pie o en bicicleta de montaña por el sendero que sale de Bahia Mansa, el llamado Sendero del Bosque de Arrayanes. Tiene unos 12 kilometros de extension aproximadamente y se interna de manera progresiva en el bosque, atravesando distintos ambientes. Conviene salir temprano, cerca de las nueve de la manana, para aprovechar la luz de la media manana, que es cuando los troncos se ven mas rojizos.
- En embarcacion, navegando el Nahuel Huapi. Desde el agua aparecen la cordillera, la costa cubierta de bosque y la propia peninsula como una sola postal continua. Las salidas se toman en el puerto de Villa La Angostura y los horarios cambian segun la temporada, por lo que siempre conviene confirmar antes de viajar.
- Combinando ambos trayectos: ida caminando y vuelta en barco, o a la inversa. Es la opcion mas completa, porque permite ver el bosque desde adentro y desde afuera, y ademas descansa las piernas para la vuelta a casa.
Desde Neuquen capital, el camino es el siguiente: ruta nacional 22, luego la 237, y por ultimo la ruta nacional 40 hasta Villa La Angostura. Son aproximadamente 470 kilometros y el viaje lleva buena parte del dia si se hace sin apuro, con paradas para estirar las piernas y cargar combustible. En la entrada del pueblo, sobre la calle principal, funciona una parrilla de las de toda la vida donde sirven cordero y trucha del lago. No tiene nombre de fantasia, tiene nombre de familia, y los luguenos saben que ahi se come bien despues de la caminata. Si van con hambre y con tiempo, pidan un sobremesa larga: la gente del lugar se acerca a contar historias del lago y de la peninsula, y vale la pena escucharlas.
Antes de salir de casa
- Verificar el estado de las rutas y el pronostico del tiempo. En invierno y principios de la primavera la nieve puede complicar el acceso terrestre, sobre todo el tramo final de la ruta 40.
- Confirmar la disponibilidad y los horarios de las embarcaciones para la excursion lacustre, ya que cambian con la temporada y segun las condiciones del lago.
- Llevar ropa comoda por capas, protector solar y agua. Aunque el bosque genera sombra, la caminata tiene trechos expuestos al viento del lago.
- Mantenerse en los senderos senalizados, no extraer nada del entorno y llevarse los residuos. La carteleria del Parque Nacional Nahuel Huapi marca los limites de circulacion y los sectores habilitados.
Yo vuelvo cada vez que puedo. Y cada vez que vuelvo, me pasa lo mismo: termino el recorrido con la sensacion de que el bosque me devolvio algo que uno pierde en la ciudad, esa calma gruesa que dan los lugares antiguos. Si todavia no lo conocen, anotenlo para la proxima escapada. Y si ya fueron, cuentenme en los comentarios que sintieron al cruzar el primer tramo de cortezas coloradas: me interesa mucho saber como lo vivieron.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El Tren Patagónico volvió a conectar Viedma con Bariloche: cómo fue el primer viaje y cuándo es el próximo

El Villarrica se despierta y se enciende la lupa sobre la cordillera neuquina

Verano 2025: cinco magníficas playas de la Patagonia para descubrir
