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Un mismo salón, dos tonos opuestos: el guiño de Leone entre 1968 y 1973

El escenario donde Ninguno conversa con Don John ya había servido cinco años antes en Hasta que llegó su hora, con la misma arquitectura y registros dramáticos muy distintos.

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Andrea OlivetoCultura y espectáculos · · 1 min de lectura
Un mismo salón, dos tonos opuestos: el guiño de Leone entre 1968 y 1973

Quien vio Mi nombre es Ninguno, el western de 1973 con Terence Hill y Henry Fonda, quizás no reparó en que una de sus secuencias clave tiene una historia previa. Me pasa cada vez que vuelvo a una película de este género: los decorados guardan memoria, y a veces esa memoria conecta obras que parecían no tener nada que ver.

El salón visible alrededor del minuto 52, donde Ninguno mantiene una conversación con el pistolero Don John, interpretado por Marc Mazza, es el mismo espacio arquitectónico que aparece en Hasta que llegó su hora, la película que Sergio Leone dirigió en 1968. Se reconoce por sus paredes de ladrillo blanco, sus columnas de madera, un balcón elevado y lámparas colgantes.

Por qué el decorado se repite

Leone produjo ambas películas, y eso explica que el equipo de producción recurriera al mismo escenario. El espacio fue reconstruido y modificado entre una filmación y otra, pero conserva suficientes elementos como para que el vínculo sea verificable, algo que hace que la conexión deje de ser una simple curiosidad.

Dos usos para un mismo lugar

En la película de 1968, el edificio sirve para la subasta en la que el personaje de Claudia Cardinale disputa su propiedad bajo la presión de los hombres del villano Frank. La escena carga con tensión dramática y violencia implícita.

  • 1968: subasta, tensión dramática y violencia implícita
  • 1973: intercambio cómico entre dos pistoleros
  • Mismo espacio físico, con paredes de ladrillo blanco, columnas, balcón y lámparas

Son registros opuestos dentro de un mismo género, unidos por la figura de un productor que moldeó buena parte del western italiano de esa época. Para los que seguimos estas películas desde hace años, es una forma de leer el cine de Leone con otros ojos.

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Andrea OlivetoCultura y espectáculos

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