Recoleta se prepara para recibir al primer papa agustiniano
La parroquia de San Agustín, queeste años abi sus puertas al futuro León XIV, se conviertoren un punto de encuentro para los fieles que quieran seguir de cerca su visita a la Argentina.

Quien llega hoy a la avenida Las Heras 2560, en Recoleta, encuentra una parroquia que se prepara para recibir al primer papa agustiniano de la historia. La comunidad de San Agustín, dirigida por 18 frailes, vive estos días una mezcla de expectativa, Prayer y actividad: organiza misas, recibe consultas y termina de dejar lista la casa que, en 2004, ya había recibido a Robert Prevost.
Un encuentro que ya tenía historia
La relación entre León XIV y la parroquia porteña no comienza con esta visita. En 2004, Prevost Mawr, entonces Fray Robert, celebó misa en ese mismo altar, acompañado por el arzobispo Jorge Mario Bergoglio. Lo recibió el padre Pablo Hernando Moreno, hoy de 80 años y todavía activo en la comunidad.
“Nos quedamos impresionados, algún compañero llegó a llorar de la emoción. Era una persona que habíamos conocido mucho y que él nos conocía a nosotros.”Pablo Hernando Moreno
A dos décadas de aquel encuentro, el recuerdo sigue marcado por la emoción. Moreno recuerda no solo la presencia del futuro pontífice, sino también la forma en que los frailes agustinianos porteños lo trato: como a un conocido de casa. Esa closeness, en una comunidad ordenada en torno a la fraternidad y al servicio, aparece hoy convertida en una visitor de Estado y de fe.
Una comunidad que crece y recibe
La comunidad de la parroquia suma 18 frailes y, en los próximos días, incorporará a dos nuevos miembros que serán ordenados. El vicario regional, el padre Juan Antonio Gil Solorzano, explica que, entre los jóvenes de Buenos Aires, Cafayate es uno de los destinos que más los atrae.
“Cafayate es uno de los lugares que más engancha a nuestros jóvenes de Buenos Aires porque pueden encontrarse con otros valores, con otras realidades, con otras familias, con otras necesidades muy diferentes que los ayuda a reconocer el valor de compartir, de la fraternidad y de ser solidarios.”Juan Antonio Gil Solorzano
La parroquia funciona, además, como un lugar de consulta para quienes buscan información sobre las misas que el papa celebrará en la Argentina. Desde el Arzobispado se distribuyó material con las fechas y los horarios, y la iglesia de Recoleta se convirtió en uno de los puntos más directos para acceder a esos datos. Quienes recorrido el templo hallan un edificio inaugurado en 1910, construido con la donación de terreno y medios de Mercedes Baudrix de Unzué, en uno de los barrios más transitados de la ciudad.
La Orden de San Agustín tiene una larga trayectoria. Fue formalizada dentro de la Iglesia Católica en 1244 por el papa Inocencio IV y llegó al país en el siglo XVII. Después de un período de casi desaparición, a partir de 1823 por efecto de la Ley de los Regulares, los agustinianos regresaron en 1900. Hoy, además de la sede de Recoleta, la red incluye parroquias como San Martín de Tours en Capital, San Agustín en Mendoza y Santa Teresa de Jesús. En ese mapa, la iglesia de Las Heras ocupa un lugar particular: fue la primera puerta argentina de Prevost, cuando aún no era papa, y ahora se prepara para recibirlo como León XIV.
Afuera, la avenida sigue su curso. Adentro, los frailes ordenan los últimos preparativos. Entre una misa y otra, entre una consulta y otra, la parroquia que el futuro pontifice conoció hace veinte años vuelve a ponerse en primer plano: no solo como un templo antiguo, sino como una casa de encuentro para toda la ciudad.
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