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Cabalgatas con alma de familia en la entrada de Caviahue: el bienestar del caballo como punto de partida

La familia Garrafa reabríó en el paraje La Vega una tradición heredada del abuelo y la convirtió en una propuesta turística habilitada por la Provincia, donde el vínculo con el animal es tan importante como el paisaje del Copahue.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana · · 3 min de lectura
Cabalgatas con alma de familia en la entrada de Caviahue: el bienestar del caballo como punto de partida

La imagen que se repite cada mañana en el paraje La Vega, justo a la entrada de Caviahue, es la de una familia neuquina que llega antes que nadie. Revisan a los caballos, les llevan el alimento, los cepillan con paciencia y se quedan un rato junto a ellos, como quien saluda a un amigo de toda la vida. Ese ritual, que podría parecer un detalle, es en realidad la columna vertebral de la propuesta turística que acaban de poner en marcha y que cuenta con habilitación oficial del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la Provincia.

Una tradición familiar que volvió al campo

El emprendimiento lleva el nombre del paraje y pertenece a la familia Garrafa desde hace décadas. El abuelo realizaba cabalgatas en La Vega cuando sus hijos eran chicos y, con el paso del tiempo, había dejado la actividad. La vuelta al lugar fue impulsada por él mismo, cuando sus nietos ya habían desarrollado un vínculo propio con los caballos y con esa forma de vida. Durante los primeros seis o siete años, según cuentan en la familia, no hubo intención turística: volvieron para que los chicos pudieran disfrutar del espacio y de los animales. Recién hace poco más de un año la idea de abrir la experiencia a visitantes tomó forma concreta.

La habilitación como prestador oficial les dio, dicen, la tranquilidad para avanzar y ofrecer una experiencia de calidad tanto a los turistas como a los propios animales. No es un dato menor en un destino del Alto Neuquén donde el turismo crece y donde cada vez se mira más de cerca cómo se trata a los caballos que llevan a los visitantes por senderos volcánicos.

Conocer al caballo antes de montar

Lo que distingue a esta propuesta de una cabalgata convencional es, justamente, lo que pasa antes de subirse al animal. Los visitantes se acercan al caballo, aprenden a alimentarlo y a cepillarlo, y reciben información básica sobre su comportamiento.

“No queremos que el caballo sea visto solamente como un medio para recorrer un sendero. Queremos enseñar a conocerlo, respetarlo y entenderlo.”María René Garrafa, responsable del emprendimiento

María René lleva adelante el proyecto junto a su pareja Marcos y sus tres hijos, y es quien mejor resume la filosofía de la casa: que nadie se monte sin antes haber hecho ese primer acercamiento. La actividad, según detallan, cierra con una merienda casera, con la idea de que la experiencia no termine simplemente al regresar al punto de partida, sino que quede como un recuerdo compartido en la mesa.

  • Recorrido entre volcanes, montañas, cascadas y senderos del Alto Neuquén, con el Copahue como horizonte permanente.
  • Trabajo previo con cada caballo: alimentación, cepillado y charla sobre su comportamiento antes de salir.
  • Merienda casera al cierre de la cabalgata, como parte de la experiencia.
  • Planes a corto plazo: ampliar el espacio, mejorar los accesos y construir una caballeriza nueva.
  • A largo plazo, sostener la actividad como modo de vida y transmitirla a la próxima generación.

Los planes a corto plazo incluyen ampliar el espacio, mejorar los accesos y construir una caballeriza. El objetivo a largo plazo es más amplio: sostener esta actividad como modo de vida y transmitirla a la próxima generación, algo que, vistos los chicos de la familia corriendo entre los caballos al amanecer, parece estar bastante encaminado.

Para quienes estén pensando en pasar por Caviahue y quieran sumarse a la experiencia, la salida se coordina directamente con la familia en el paraje La Vega, a pocos kilómetros del casco urbano. Conviene llevar ropa cómoda, abrigo de más porque el clima en la zona del Copahue puede cambiar en pocas horas, y reservar con anticipación sobre todo en fines de semana largo: la merienda casera y el trabajo previo con los caballos hacen que los cupos sean limitados. Quienes se animen, van a volver entendiendo algo que esta familia neuquina tiene clarísimo: que un paseo a caballo empieza mucho antes de subir al animal, y que el verdadero souvenir es esa conexión que se construye en el cepillado, en la charla y en la mesa compartida al final del sendero.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana

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