Saltar al contenido
Martes, 13 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
El Quijote Noticias

El Quijote Noticias

El látigo vuelve a manos de una mujer: Rose Belmont se adueña de un Castlevania que busca reinventarse sin perder su esencia

El 15 de octubre llega a PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC un Metroidvania 2D ambientado en el París de 1499, 23 años después de los hechos de Castlevania III: Dracula's Curse, con un sistema de cartas de tarot y un látigo que ahora también sirve para desplazarse.

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
El látigo vuelve a manos de una mujer: Rose Belmont se adueña de un Castlevania que busca reinventarse sin perder su esencia

Hay una frase que me persigue desde que empecé a cubrir videojuegos y que vuelve cada vez que una saga decide reinventarse: 'No se puede volver a casa, pero uno puede comprender de qué manera vivió allí'. La decía un personaje de El ojo del mundo, de Robert Jordan, y me parece la mejor forma de describir lo que propone Castlevania: Belmont's Curse, la entrega que el 15 de octubre llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC para devolver a la familia más célebre de los cazavampiros a sus raíces en dos dimensiones. La diferencia es que esta vez la dueña del látigo es Rose Belmont, hija de Trevor, y la historia se sitúa 23 años después de Castlevania III: Dracula's Curse, en un París de 1499 asediado por criaturas que emergen de las sombras.

Como buena fan de la franquicia que todavía recuerda las noches con Trevor, Sypha y Alucard en el NES, les confieso que me acerqué a esta propuesta con una mezcla de entusiasmo y recelo. El entusiasmo se explica rápido: la dirección artística recupera esa combinación de arquitectura gótica, oscuridad densa y elementos fantásticos que siempre caracterizó a Castlevania, con zonas que tienen personalidad visual propia y una banda sonora que se sostiene en la memoria más allá de cada sesión de juego. El recelo, en cambio, venía por el lado del género Metroidvania, un terreno donde es facilísimo quedar a mitad de camino entre la nostalgia y la innovación.

Un látigo que pelea y también viaja

Lo primero que quiero destacar, porque me parece el acierto más notable del diseño, es el tratamiento del látigo. En Castlevania: Belmont's Curse esa herramienta cumple una doble función que redefine el ritmo de la aventura: sirve tanto para el combate cuerpo a cuerpo como para desplazarse y balancearse por ciertos sectores del mapa. Esa mecánica le otorga a Rose una identidad propia dentro del linaje Belmont y, sobre todo, hace que la transición entre exploración y pelea resulte fluida, sin esos cortes artificiales que suelen romper la inmersión cuando un personaje debe guardar su arma para saltar un acantilado. A eso se suma una mayor libertad de movimiento y velocidad respecto de sus antecesores, algo que se nota desde los primeros minutos y que invita a recorrer el París de 1499 con otra cadencia.

El sistema de Arcanos y las caras del bestiario

  • Los jefes derrotados quedan sellados en cartas de tarot que Rose lleva consigo y se transforman en habilidades, hechizos y acciones especiales.
  • Entre los enfrentamientos aparecen figuras clásicas como La Muerte, Medusa y Carmilla, junto con rivales nuevos que amplían el bestiario.
  • El arsenal se completa con armas distribuidas en siete categorías y reliquias con efectos ofensivos y defensivos, lo que permite adaptar el estilo de combate a cada jugador.
  • La exploración sigue el esquema clásico del Metroidvania: caminos bloqueados que se abren con nuevas habilidades, atajos que se revelan al volver sobre zonas ya visitadas y desvíos que se estiran más de lo esperado.
  • El mapa está pensado para premiar la curiosidad: encontrar un acceso inaccesible en un primer recorrido y regresar más adelante con las herramientas necesarias es uno de los pilares de la experiencia.

No todo es perfecto, y creo que vale la pena ser honesta al respecto porque a los lectores de esta sección les debo la verdad antes que una promoción: el backtracking puede perder fuerza en ciertos tramos. Volver sobre caminos conocidos es parte inevitable del género Metroidvania, pero hay momentos en los que la sensación de recorrido se diluye más de lo deseable, y es una lástima porque el resto del diseño trabaja muy bien para sostener la motivación de seguir avanzando.

“Quien busque una experiencia que respete la fórmula clásica del género encontrará en Rose a una protagonista con voz propia; quien venga por la nostalgia hallará un mapa diseñado con el ADN de la franquicia.”Andrea Oliveto, Cultura y espectáculos

Mi recomendación, en primera persona, es la de siempre: dénle una oportunidad aunque el género les parezca agotado, porque hace mucho que un Castlevania 2D no proponía algo tan orgánico con su herramienta más emblemática. Si tienen la posibilidad de jugarlo en PC o en la consola de su preferencia el mismo 15 de octubre, reserven un par de horas sin interrupciones, suban el volumen para disfrutar la banda sonora y déjense llevar por un París gótico que, para variar, también tiene nombre de mujer.

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo