Mirtha Legrand, del alta a la incertidumbre: 'Esta vez la pasé mal'
Tras 18 días de internación por una neumonía bacteriana, la conductora de 99 años habló con su amigo Carlos Rottemberg y dejó entrever el peso de estos días. Ahora se conoce que su contrato de televisión vence en las próximas semanas y nadie se atreve a asegurar nada.

A sus 99 años, y cuando faltan apenas cuatro meses para soplar las velas de su centenario, Mirtha Legrand volvió a su casa después de una de las internaciones más largas y complejas que le tocó transitar en los últimos tiempos, y esta vez no quiso disfrazar lo que sintió con el optimismo al que nos tiene acostumbrada desde hace décadas. Yo la conozco como lectora antes que como televidente, y créanme que pocas veces una declaración tan corta como la que le hizo a su amigo Carlos Rottemberg al salir del Sanatorio Mater Dei significó tanto: "Esta vez la pasé mal", le dijo por teléfono apenas recibida el alta, el pasado 6 de octubre, después de 18 días luchando contra una neumonía bacteriana que se instaló sin pedir permiso y que obligó a médicos y familiares a seguir cada paso de cerca. La frase, simple y sin adornos, es la postal más humana de una figura que construyó su imagen pública sobre la agilidad mental, los dientes perfectos a la hora del brindis y el semblante siempre dispuesto.
La revelación del momento íntimo llegó de la mano de quien mejor conoce sus guiños verbales: Carlos Rottemberg, el productor teatral que la acompaña desde hace años y que este jueves se encontraba presentando su libro en la Feria del Libro de Rosario cuando los periodistas lo abordaron para saber cómo seguía la diva. En vez de responder con un parte médico aséptico, Rottemberg contó que Legrand lo llamó por teléfono ni bien pisó la calle y arrancó con esa confesión que todavía resuena, y que a él le bastó escucharla para entender que la señora había pasado realmente un mal trago. Después, y ya con el tono más distendido que lo caracteriza, el productor volvió a su muletilla de siempre: la frase que dice cada vez que se refiere a la salud del país y al legado que va a quedar para Mirtha, aquella que pronunció por primera vez "hace veintipico de años", cuando "parecía una afrenta" y que hoy, con Legrand a un paso de cumplir cien, se siente casi una premonición cumplida.
El contrato que vence y la pregunta que nadie quiere responder
Pero el dato que encendió las alarmas en el ambiente del espectáculo llegó un poco más tarde, cuando Rottemberg se sentó a hablar del futuro laboral de la conductora y dejó caer, casi como al pasar, una información que en otro contexto sería administrativa y aquí se vuelve decisiva: el contrato de Mirtha con su ciclo de televisión vence en las próximas semanas. Ante la consulta directa sobre si la protagonista iba a regresar pronto a la pantalla, el productor eligió la prudencia y se atajó con dos palabras que condensan toda la indefinición: "Eso se verá". Y como si eso fuera poco, agregó una reflexión que parece salida del manual del estratega pero también del amigo que conoce cada arruga de esa cara: "A veces más es menos", dijo, como sugiriendo que el desgaste de un regreso prematuro podría jugarle en contra a una conductora que, a los 99 años, sigue siendo la marca más reconocible de la televisión argentina.
Mientras tanto, la rutina que Mirtha tejió a su alrededor no se detuvo. Su nieta Juana Viale sigue al frente del programa con la solvencia de quien aprendió el oficio en la mesa familiar y con el ojo atento de quien sabe que cada domingo también es un parte de salud implícito sobre su abuela. El sábado pasado, en medio de la incertidumbre por el ciclo y por el contrato, Juana dejó una imagen que dice más que cualquier parte médico: contó que Legrand, apenas salida del sanatorio, se subió a un auto con su nieto Nacho y le pidió al conductor que siguiera hasta Mar del Plata, como quien necesita sentir el viento en la cara antes que cualquier reflector de canal. Y uno, que mira desde el otro lado del vidrio, no puede menos que celebrar esa rebeldía: la de una mujer que, después de "pasarla mal", sigue eligiendo ruta, mar y horizonte por sobre cualquier plan de regreso calculado.
“Esta vez la pasé mal”Mirtha Legrand, al llamado con Carlos Rottemberg tras recibir el alta
Lo que se sabe hasta ahora, punto por punto
- Internación: 18 días en el Sanatorio Mater Dei por una neumonía bacteriana.
- Alta: el 6 de octubre, con continuidad de la recuperación en su domicilio bajo seguimiento médico.
- Testimonio central: la llamada de Legrand a Rottemberg, en la que reconoció que "esta vez la pasé mal".
- Estado actual, según Rottemberg: hoy "está muy bien", aunque la rehabilitación sigue su curso.
- Contrato de TV: vence en las próximas semanas; la continuidad del ciclo no fue confirmada.
- Conducción interina: Juana Viale, su nieta, maneja el programa mientras la conductora se repone.
- Próximo hito personal: el 23 de febrero de 2026, Mirtha cumplirá 100 años.
Mi recomendación, si me permiten el lujo de opinar después de tantos años de mirar a esta mujer atravesar cumpleaños, ciclos, crisis y triumphs cámara mediante, es la misma que dicta el sentido común en cualquier recuperación larga: dejarla volver cuando ella quiera volver, no cuando la grilla lo necesite. Si el contrato vence, que venza; si se renueva, mejor todavía, pero a condición de que la mesa siga siendo el escenario natural de Mirtha y no una carrera contra el reloj. Y si finalmente no hay regreso, que el recuerdo sea este: el de una conductora de 99 años que, después de 18 días internada, le pidió al chofer seguir hasta Mar del Plata. El resto, querido lector, se verá.
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