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Después de medio siglo de mutilaciones, "Los demonios" por fin se proyecta entera en una sala

La versión definitiva que Ken Russell nunca logró exhibir en cines llega a España restaurada en 4K, con los 89 segundos prohibidos por la censura británica reinsertidos en el montaje.

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Andrea OlivetoCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Después de medio siglo de mutilaciones, "Los demonios" por fin se proyecta entera en una sala

"Lo único importante de la religión es lo que se demuestra en la hoguera", lanzó Oliver Reed en uno de los instantes más memorables de "Los demonios", aquella película maldita de 1971 que durante más de cinco décadas circuló por el mundo con escenas arrancadas a cuchillo. Esa versión lastimada, de 111 minutos en el Reino Unido y apenas 108 en Estados Unidos, fue durante décadas la única cara conocida de un filme que el Vaticano condenó, que diecisiete municipios británicos prohibieron directamente y que Finlandia mantuvo fuera de sus pantallas hasta noviembre de 2001. Pero ahora, casi cincuenta años después, los lectores de este portal van a poder por fin ver completa, tal como su director la soñó, una de las obras más incómodas y más grandes del cine inglés de los setenta.

El material que viene a restituirse arranca en un episodio real del siglo XVII: en el convento de las ursulinas de Loudun, varias monjas denunciaron estar poseídas por el demonio, y el sacerdote Urbain Grandier, acusado de haberlas hechizado, terminó condenado por brujería y quemado vivo. Esa historia, que Aldous Huxley noveló en "Los demonios de Loudun", fue la base sobre la que Ken Russell, junto con la actriz Vanessa Redgrave en el papel de la madre superiora Jeanne des Anges, construyó una película que él mismo definió como su único trabajo político. "Para mí, trataba sobre el lavado de cerebro, sobre la toma del poder por parte del Estado", explicó Russell, fallecido en 2011, en una de las declaraciones que el crítico Mark Kermode recoge al reconstruir la odisea del montaje.

Los 89 segundos que le faltaban al mundo

La pista decisiva apareció en un rollo archivado con el rótulo "C Cut 89": los 89 segundos exactos que la Agencia Británica de Clasificación de Películas había ordenado retirar para conceder el permiso de distribución. Eran, según Kermode, fragmentos en los que Russell y su editor Michael Bradsell habían cifrado nada menos que el corazón temático del filme. "Estas alteraciones le rompieron el corazón a Ken Russell porque el material eliminado no solo contenía parte de su mejor trabajo, sino que también encapsulaba el corazón temático de la película", explicó el crítico, que conoció personalmente al realizador y rastreó el metraje durante años con ayuda de la filial británica de Warner Bros. Con ese trozo recompuesto, el director pudo armar en 2004 su versión definitiva de 114 minutos, que se proyectó una única vez en el BFI Southbank de Londres y que ahora, restaurada en 4K, llega a las salas españolas desde el 16 de octubre.

  • Título: "Los demonios" (The Devils, 1971), de Ken Russell, con Vanessa Redgrave y Oliver Reed.
  • Basada en "Los demonios de Loudun" de Aldous Huxley y en el caso real de Urbain Grandier en el siglo XVII.
  • Versión completa: 114 minutos, restaurada en 4K, con los 89 segundos prohibidos restituidos.
  • Estreno en cines de España desde el 16 de octubre; única proyección completa anterior: BFI Southbank de Londres.

Esta nota la firmo con una mezcla de entusiasmo y de reparación personal, porque durante años recomendé esta película a conocidos y nunca pude asegurarles que habían visto la versión que su director quiso mostrar. La pelea de Russell contra la censura inglesa, la presión del Vaticano sobre el Festival de Venecia, los vetos municipales y la desidia de los archivos tuvieron a una obra maestra confinada a copias recortadas; verla ahora entera es, también, saldar una deuda vieja con un cineasta que pagó muy caro decir lo que pensaba. Si alguna vez les interesó el cine inglés de los setenta, si les gusta Redgrave, si sospechan que Oliver Reed merecía algo más que el lugar de actor maldito en que quedó encasillado, vayan: dense el gusto de una película que por fin volvió a ser entera, larga y libre como su autor la imaginó.

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos

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