Neuquén amanece bajo alerta amarilla: cinco días de lluvia que pondrán a prueba la paciencia de los vecinos
El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso por tormentas para gran parte de la provincia, con acumulados que podrían superar los 20 milímetros, granizo ocasional y ráfagas de hasta 35 kilómetros por hora. Las mejoras serán solo momentáneas.

El domingo 11 de octubre, a las 5.41 de la madrugada, el Servicio Meteorológico Nacional publicó un aviso que cambió los planes de miles de neuquinos. Desde entonces, la pantalla del celular amaneció teñida de amarillo en buena parte del mapa provincial, y la palabra tormenta dejó de ser una posibilidad lejana para transformarse en una certeza que se extenderá, al menos, hasta el viernes por la mañana.
Un lunes que arranca con cielo cubierto y termina con agua
La jornada del lunes 12 se perfila como un espejo de lo que vendrá en los próximos días. El Servicio Meteorológico Nacional anuncia una mañana relativamente tranquila, con cielo cubierto, una mínima de 11 grados y una máxima que apenas rozará los 17, junto con algunos chaparrones dispersos en la zona de los valles. Pero a partir de la tarde, la situación se va a complicar: se esperan tormentas de intensidad variable, con lluvias abundantes en períodos cortos, granizo ocasional y ráfagas de viento que podrían alcanzar los 35 kilómetros por hora.
- Acumulados previstos entre 10 y 20 milímetros, con posibilidad de superar esos valores en puntos específicos.
- Granizo ocasional, especialmente durante los momentos de mayor intensidad de las tormentas.
- Ráfagas de hasta 35 kilómetros por hora, suficientes para tirar ramas y mover objetos livianos.
- Riesgo de interrupciones momentáneas en actividades cotidianas, según la escala de alerta amarilla.
Las zonas que quedaron bajo el aviso
El alcance geográfico del alerta es amplio y atraviesa casi toda la provincia. En el centro y norte, quedaron incluidas la región de la Confluencia, el este y oeste de Añelo, el este de Pehuenches, Picún Leufú, el este de Loncopué, el este de Picunches, el este de Ñorquín, el sur de Chos Malal y el sur de Minas. Más al sur, el aviso se extiende a Catán Lil, Collón Curá, Zapala y las zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar.
Para los vecinos de esas localidades, la alerta amarilla no es una novedad abstracta: significa que habrá que sacar el piloto de la moto, revisar las canaletas y prestar atención a los pozos que suelen formarse en las calles de tierra cuando la lluvia insiste varios días seguidos. El propio organismo aclara que el nivel amarillo implica fenómenos con capacidad de causar daños y de interrumpir de manera momentánea las actividades habituales.
Una semana larga, con mejoras que no alcanzarán
El pronóstico extendido no trae buenas noticias para quienes esperan un descanso del agua. Las lluvias no se terminarían el lunes, ni el martes, que por ahora no registra alerta activa aunque sí una mínima de 12 grados y temperaturas similares a las del inicio de la semana. La inestabilidad se sostendría hasta la mañana del viernes, con mejoras temporarias entre los distintos sistemas de tormenta, pero sin una ventana de buen tiempo estable que permita, por ejemplo, reprogramar un evento al aire libre con tranquilidad.
El trimestre que ya se anticipaba más lluvioso
El aviso de estos días no sorprende del todo a quienes siguen de cerca los informes estacionales. El pronóstico trimestral elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional a fines de septiembre ya advertía que el noroeste de la Patagonia tenía mayor probabilidad de registrar lluvias por encima de lo habitual durante el período octubre-diciembre. El mismo informe ubicaba a la región dentro de una zona con temperaturas medias dentro de los valores normales, lo que no descarta, sin embargo, jornadas más frescas cuando la nubosidad y la precipitación se extiendan durante varias horas.
Desde el organismo aclaran que ese pronóstico trimestral describe un comportamiento promedio del período y no permite anticipar cómo se distribuirán las lluvias semana a semana. Por eso, insisten en algo que los neuquinos ya aprendieron a hacer casi por instinto: consultar el aviso del día antes de salir de casa, cargar el celular y tener siempre a mano un lugar donde guarecerse si el cielo se pone negro. Es, como dice la advertencia oficial, la herramienta principal para planificar actividades cuando la atmósfera decide poner a prueba la rutina de todo un pueblo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



