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Lunes, 5 de octubre de 2026
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Fito Páez le paró la música a la seguridad en Mar del Plata y pidió que no se la agarren con el público

El rosarino frenó su show en el Polideportivo Islas Malvinas cuando vio que agentes empujaban a la gente para que no se parara a bailar; la producción reconoció errores y el cantante ratificó todo en sus redes.

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Fito Páez le paró la música a la seguridad en Mar del Plata y pidió que no se la agarren con el público

“Lo importante es lo que pasa entre la gente y uno sobre el escenario, y eso no se toca”, decía Fito Páez en alguna entrevista antigua, y esa frase me volvió a la cabeza mientras leía lo que pasó el otro noche en el Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata, porque el rosarino volvió a hacer lo que mejor sabe hacer: plantarse en defensa de su público, aunque eso le costara romper la magia del show durante unos minutos y abrir un debate que todavía sigue dando vueltas en las redes y en los pasillos del Estadio.

La cuestión es así y la cuento con todos los condimentos para que se entienda de una vez: Páez estaba tocando ante un estadio lleno con localidades numeradas, es decir con sectores que tenían distintos precios y ubicaciones previamente asignadas, cuando desde el escenario observó que efectivos de seguridad privada obligaban a algunos asistentes a permanecer sentados, en muchos casos con un trato que el cantante consideró innecesario y hasta violento, y entonces paró la música, tomó el micrófono y se quejó en vivo delante de miles de personas.

Qué dijo Fito y qué respondió la producción

“No son policía, loco, son seguridad. No pueden tocar a la gente. No se dejen avasallar.”Fito Páez, durante el recital en el Polideportivo Islas Malvinas

Según me confiaron desde la producción del tour, la orden que habían bajado era muy clara: impedir que los espectadores avanzaran desde sus filas hacia sectores más cercanos al escenario que no les correspondían, una maniobra que se repite en casi todos los recitales con plateas y que a veces arruina la experiencia de quienes pagaron la entrada más cara. Lo que ya no estaba en los planes, reconocieron, era que algunos trabajadores interpretaran esa consigna como una prohibición de pararse a bailar, cantar o sacarse fotos, por eso durante el mismo show se corrigieron las indicaciones y se permitió que cada uno se levantara y se moviera dentro de la localidad que había comprado. La propia producción admitió que algunos efectivos se excedieron y que el operativo fue reapuntado sobre la marcha, algo que en términos logísticos no es menor y que habla de un show con miles de personas en el que las cosas se van resolviendo minuto a minuto.

  • El cantante se detuvo en medio del show para cuestionar al personal de seguridad que, según su visión, trataba con dureza al público.
  • La producción explicó que el objetivo era evitar que la gente avanzara hacia sectores con localidades más caras, no impedir que se pusiera de pie.
  • Durante el recital se corrigieron indicaciones: se permitió a los asistentes pararse y bailar dentro del sector que habían comprado.
  • Después del show, la producción recibió quejas divididas: algunos criticaron la reacción de Fito y otros reclamaron que se respetaran los asientos pagados.
  • Páez aclaró en redes que el personal cuestionado no había sido contratado por su equipo y sostuvo: “Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre”.

Ahora bien, y acá me permito meter mi propia lectura como espectadora de hace décadas y como alguien que vio cientos de recitales en esa misma cancha: el Polideportivo Islas Malvinas no es un teatro, es un templo de la música popular argentina donde tocaron desde Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hasta Charly García, y por sus pasillos se cruzan generaciones enteras que van a cantar, a saltar y a emocionarse con las canciones que les cambiaron la vida, de manera que mezclar un operativo de asientos numerados con la lógica de un teatro porteño puede terminar en un cortocircuito como el que vimos. Fito lo entendió en el acto, la producción lo corrigió sobre la marcha, y el show siguió, que es lo que todos queríamos. Mi recomendación, si están pensando en ir a verlo en otra fecha de la gira, es que lleguen temprano, lean bien su entrada, se queden en su sector y, sobre todo, no se priven de cantar de pie las canciones que les gusta, porque para eso fueron.

AO
Andrea OlivetoCultura y espectáculos

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