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Una semana para resolver la mesa sin estrés: del pollo que sobró a unas rabas bien crocantes

Siete ideas caseras para armar el menú del 28 de septiembre al 4 de octubre, con pollo reciclado, verduras que rinden, pasta con olor a tomillo y un sándwich de rabas bien dorado, de esos que se comen de parado en la cocina.

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Estela MarconiTurismo y fin de semana · 28 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Me pasa cada lunes: abro la heladera y ahí está, mirándome, esa mitad de pollo que sobró del domingo. Antes me generaba culpa. Hoy, confieso, se volvió mi mejor aliada para empezar a cocinar la semana. Y esta vuelta que va del 28 de septiembre al 4 de octubre me propuso justo eso: pensar el menú a partir de lo que ya tengo, sin resignar sabor ni variedad.

Pollo en dos versiones que rinden

La primera parada es una tarta que mezcla el pollo desmenuzado con granos de choclo y un poco de choclo cremoso, todo sobre una masa arenosa que se desarma apenas con el tenedor. Las texturas se encuentran y se completan: el cremoso amasa el relleno, los granos lo cortan y la masa sostiene el conjunto sin empaparlo.

Después, el matambre de pollo. Esta pieza admite todo lo que a uno se le ocurra: en plato con ensalada, tajado dentro de un sándwich o cortado en porciones chicas para una picada con amigos que aparecen sin aviso. Es de esas preparaciones generosas que aceptan el ritmo de la casa.

  • Tarta de pollo y choclo sobre masa arenosa, para usar lo que quedó del domingo.
  • Matambre de pollo en plato, en sándwich o en picada, según la ocasión.
  • Budín de pescado, caliente con ensalada o frío con mayonesa casera o salsa criolla.

Verduras que se reinventan

Las verduras de estación se hacen protagonistas en dos platos bien distintos. El soufflé de acelga admite un truco práctico: cambiar la crema por queso crema descremado, y queda igual de aireado, con la ventaja de que no se baja tan rápido cuando lo sacamos del horno.

La moussaka, en tanto, se anima a una vuelta sin harina. Mantiene las berenjenas asadas y la carne picada que la hacen reconocible, pero reemplaza la clásica salsa blanca por una cobertura que mezcla yogur, huevo y queso. Queda más liviana, con esa textura que se sirve sin esfuerzo y se come hasta la última migaja.

Pasta con pocos ingredientes y rabas para el finde

Si la noche pide algo reconfortante y simple, la pasta con cebolla caramelizada, queso gruyere y tomillo es de esas combinaciones que huelen a cocina de casa apenas entran al horno. La cebolla se cocina lenta hasta ponerse dorada y dulce, el gruyere se derrite por arriba y el tomillo aporta ese aroma que perfuma toda la casa. Alcancé a darle el primer bocado y ya estaba planeando repetirla al martes siguiente.

Las rabas cierran la semana y, para mí, son el plato del sábado a la noche. En sándwich, al estilo español, o fuera del pan con alioli y limón, el secreto está en tres pasos: secar muy bien los aros de calamar ya limpios, rebozarlos con cariño y fritarlos apenas unos minutos. Más tiempo y se vuelven gomosos; menos, y la costra no termina de dorarse.

Para el rebozado, lo más práctico es la harina sola. Si la idea es sumar crocancia, se puede mezclar con la misma cantidad de almidón de maíz o sumar un poco de sémola fina. Con huevo batido y después una mezcla de harina con pan rallado fino se logra una capa más gruesa. El panko, en cambio, pide un orden distinto: primero harina, después huevo y al final ese pan rallado japonés que queda tan aireado. Condimentos como perejil picado, ralladura de limón, ajo en polvo o pimentón se agregan antes de la fritura; el limón, recién al servir, para que no ablande el calamar.

Un dato que me ahorró más de un disgusto frente al aceite: los aros necesitan espacio entre sí en la sartén, porque si se amontonan la temperatura cae y en lugar de freír se hierven. Paciencia y de a tandas, como dice mi madre desde que tengo uso de razón. Y ya que estamos, si andás por la zona de Constitución en la semana, en el mercado hay un puesto de pastas frescas que prepara unos sorrentinos de jamón y queso que merecen el desvío: te los envuelven al paso y los llevás a casa en quince minutos, listos para la fuente.

Ahora te paso la pelota, que de eso se trata cocinar en casa: ¿qué plato sumarías a este menú para hacerlo tuyo? Contame qué te gustaría ver la próxima semana y armamos juntos la lista del súper.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana

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