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La mousse de frambuesas que se arma en un ratito y se luce sola en la heladera

Sin huevo, con queso crema y yogur griego: la receta de Pamela Rodríguez que se prepara en 15 minutos, se deja enfriar y aparece en la mesa como si la hubiera hecho un profesional.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana · · 2 min de lectura
La mousse de frambuesas que se arma en un ratito y se luce sola en la heladera

Me la imagino servida en una copa alta, con el rosa pálido de las frambuesas asomando entre la crema y unos pistachos verdes que le cortan el dulzor. Así empieza esta mousse que me cautivó apenas leí la receta en el libro Postres Supersimples, de Pamela Rodríguez: una preparación breve, sin huevo, que se guarda en la heladera y aparece en la mesa como si llevara horas de dedicación.

La verdad sea dicha, el tiempo de heladera es el dato que conviene tener presente antes de empezar. Aunque la preparación lleva unos 15 minutos, el postre necesita después un reposo de al menos dos horas para adquirir consistencia. Esa espera es, en realidad, una aliada: permite organizarlo con anticipación, por ejemplo, para una comida con invitados o para una cena de domingo donde uno quiere llegar al postre sin correr.

Una base de tres ingredientes y una crema bien aireada

La base reúne queso crema, mermelada de frambuesa y yogur griego, a los que se incorpora crema de leche batida con azúcar impalpable. No lleva huevo, lo que simplifica el procedimiento y lo vuelve más seguro para compartir en casa. Para terminar, se utilizan frambuesas frescas y pistachos picados, que le dan el contraste de color y de textura que tiene cualquier postre bien presentado.

  • Queso crema, mermelada de frambuesa y yogur griego procesados juntos hasta lograr una mezcla lisa y sin grumos.
  • Crema de leche batida con azúcar impalpable apenas hasta el punto de surcos, sin llegar a un batido firme.
  • Unión de ambas preparaciones con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para conservar el aire.
  • Reposo en la heladera durante al menos dos horas antes de servir.
  • Decoración con frambuesas frescas y pistachos picados en el momento de llevar a la mesa.

Para preparar la base, se colocan el queso crema, la mermelada y el yogur griego en el vaso de la batidora. Se procesa todo durante aproximadamente un minuto, hasta que los ingredientes formen una mezcla uniforme y lisa. En otro recipiente, se bate la crema de leche junto con el azúcar impalpable; el punto indicado llega cuando el batido empieza a dejar surcos, ni más ni menos. Detenerse en esa instancia facilita el siguiente paso, que consiste en agregarla de a poco a la base de queso, yogur y frambuesa con movimientos envolventes para mantener el aire incorporado y lograr esa ligereza que distingue a una buena mousse.

Una vez integrada, se distribuye en vasos pequeños o copas y se lleva a la heladera durante el tiempo previsto. La decoración se agrega al servir, justo en el momento de llevar a la mesa: unas frambuesas frescas y pistachos picados aportan color y una textura crocante que se nota apenas se apoya la cuchara. Si tienen la chance, anímense a prepararla un día de visita: van a ver que el aplauso llega antes del primer bocado.

EM
Estela MarconiTurismo y fin de semana

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